
Museo Parroquial de Arte Sacro "BALTAZAR DE FIGUEROA"
Página en construcción, elaborado Padre EVER J. MUÑOZ L. (vice párroco)

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE TURMEQUÉ



EL TEMPLO DE TURMEQUÉ
El Templo de Nuestra Señora del Rosario de Turmequé, fue construido a finales del siglo XVI, aunque una primera fuente de información, ubica su construcción entre los años de 1564 y 1574. Un estudio realizado por el Ministerio de Cultura, ubica el inicio de la construcción en el año de 1581, dato que queda en duda, ya que según el Archivo General del Nación en Bogotá Colombia, fondo "fabrica de Iglesias" Tomo 20 Rollo 20ff. 29r - 30r, afirma que en 1584 se hizo un pregón a todos los albañiles que pudieran estar interesados en asumir la construcción del templo de Turmequé, quedado elegido el albañil Antonio Cid, para construir también los templos de CHivatá y Sogamoso, con sus casas curales.
Según la inscripción que yace en la pila bautismal parroquial, la creación y consagración fue en 1598, fecha en la cual se daría la terminación del templo parroquial y su casa cural, acontecimiento de mucha importancia, por lo que fue consignado en el "libro II de Bautismos de Indios" del archivo parroauial, descripción que se yace entre los folios 12 al 18.
La estructura del templo de Turmequé, corresponde al modelo propio de los templos doctrineros de Nueva Granada, es decir, una sola nave, cubierta con techo de madera a base de tijeras y tirantes, aunque, para este templo de Turmequé se optó por ampliar sus dimensiones a razón de la gran cantidad de indígenas que se reunirían allí para el adoctrinamiento. Esta ampliación dimensional, generó serios problemas estructurales por el peso de la cubierta, haciendo que en diferentes momentos se presentara su debilitamiento y serios daños en las maderas de su estructura.
Según el Archivo General de la Nación (legajo 12, fondo "fabrica de Iglesias, folio 896) entre los años de 1685 y 1689, los maestros de carpintería: Diego Gilbetres y Francisco de San Esteban, ante el daño presentado en la estructura de la cubierta del templo, después de hacer una evaluación y diagnostico, proponen un cambio general de techo, y con respecto a la pintura mural deciden pañetar y blanquear todas las paredes del templo, dejando cubiertas las pinturas murales en el olvido, hasta que fueran redescubiertas por nosotros en 1988. Es decir, que estas pinturas murales de templo parroquial de Turmequé, estuvieron bajo el pañete un poco mas de 300 años.
Históricamente se sabe, que el templo parroquial de Turmequé ha pasado por varios reformas y cambios significativos. El último de ellos, y que le dio el aspecto actual, fue el que se realizó a principios del Siglo XX entre 1900 y 1923, donde: se prolongaron los muros tres metros más de altura; se cerraron las antiguas ventanas y se abrieron las nuevas de estilo neogótico, es decir con arcos ojivales. Se construyeron el arco toral, el sotocoro, el altar mayor, y la torre con su campanario y reloj traído de Alemania. Además por esta época, se hicieron nichos, cornisas y se instaló un piso de estilo moderno que se conserva actualmente.




PINTURAS MURALES
El conjunto de pinturas murales del templo de Turmequé, en opinión de los expertos, es uno de los más completos de la época virreinal. También hay presencia de pintura mural en otros templos de la época, aunque en menor escala, como en el caso de los templos de Chivatá, Sutatausa, Tocancipá, Nemocón y Susa.
El programa iconográfico del templo de Turmequé, consta de 28 escenas bíblicas, distribuidas a primera vista de manera anacrónica, y también imágenes de santos y figuras decorativas.
Basados en documentación de la época, se puede afirmar que, las pinturas murales del templo de Turmequé fueron hechas entre finales del siglo XVI y principios del siglos XVII, entre los años 1590 y 1610.